Somnolencias en el trabajo

Hay días que se hacen eternos. Tal vez se deba a que no hemos podido dormir bien, o a que tenemos cansancio acumulado por algunas situaciones en casa. O tal vez simplemente sea que estamos aburridos y nos cuesta concentrarnos. De cualquier manera, los días de sueño en la empresa pueden resultar insoportables para muchos. Nos pesan los párpados, no nos salen ideas nuevas y nos cuesta mucho producir nada.

Come sano y ligero

La principal causa del sueño en el trabajo es atiborrarnos a comida. Después de comer, comienza el proceso de digestión, en el cual nuestro cuerpo destina todas sus energías al procesado de la comida. Si durante la comida hemos ingerido demasiados alimentos, es posible que no nos llegue la sangre al cerebro llegada la media tarde. Para evitar el sueño tras la hora de la siesta, asegúrate de comer bien y ligero, ¡pero no te empaches!

Descansa la mente y airéate

Tomar descansos frecuentes es una solución muy efectiva. Ya sea una escapada al baño o a realizar una llamada urgente al exterior, es muy importante que rompamos la rutina cuando nos sentimos extenuados. Unos pocos minutos al aire libre pueden cambiar nuestro ánimo enormemente, al menos durante un periodo de tiempo.

Cuidado con las siestas

Durante la hora de la comida, muchas empresas permiten a sus trabajadores volver a sus hogares para comer y descansar un poco. Esta es una oportunidad ideal para dormir una pequeña siesta de 10 o 15 minutos. Sin embargo, ¡no duermas demasiado! Si tu mente entra en fase REM o sueño profundo te notarás mucho más cansado por la tarde. Intenta realizar mini siestas o pequeñas cabezadas para relajar tu cuerpo y tu mente, aunque sea solo un poco.

Tomar café o cacao

El café y el cacao son dos suplementos que nos permitirán llegar al final del día con algo más de energía. Sin embargo, el hábito de tomar mucho café durante el trabajo puede crear mucha dependencia y llegar a afectarnos el día que, por cualquier motivo, no podamos tomar café regularmente. De todas formas, una taza de café al empezar el día o tras la hora de la siesta no hace daño.